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NI UN BESITO A LA FUERZA

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Por qué intentamos obligar incesantemente a los niños y niñas a hacer cosas que no quieren hacer?

Porque necesitamos educarles, necesitamos que aprendan, necesitamos que sean personas que aprendan a vivir como seres sociales.

Pero, en algunas ocasiones, confundimos “educar” con “obligar a”, porque hay una delgada línea que separa la buena educación con el derecho a la propia expresión, y por alguna razón desconocida, se presupone que lxs niñxs no tienen este derecho.

Obligamos a lxs niñxs a tener contacto físico con personas mayores, mediante besos, caricias, etc., sin pensar que lxs niñxs pueden no desear ese contacto, o es más, pueden sentir repulsa por acercarse a un adulto por el cual no sienten mucha simpatía.

Presuponemos que están en la obligación, puesto que las “normas de educación” están por encima de los propios deseos infantiles.

De este modo, estamos transmitiendo a nuestros hijos e hijas, que no tienen potestad sobre sus propios cuerpos, que siempre habrán de complacer a las personas mayores, ya que ellas, están en un plano de superioridad frente a ellos y siempre, siempre, tienen la razón.

Transmitimos también, que los deseos infantiles, no son tenidos en cuenta. Que un niño está obligado a hacer cosas que le desagradan, ya que forma parte del hecho de ser niño.

Un niño, en definitiva, que no tiene el derecho de expresarse con su cuerpo y al mismo tiempo, da igual lo que sienta, ya que los deseos de los adultos estarán siempre por encima de él.

Generamos de este modo, niños y niñas más vulnerables, tremendamente obedientes y complacientes con las peticiones del mundo adulto. Y, ¿en qué momento sabrán si están frente a las normas sociales y la buena educación o si por el contrario, están en una situación de posible abuso?

Niñxs que comprenden que no son dueñxs de sus cuerpos, que sus deseos no importan y que consideran que los adultos siempre son superiores, son un blanco fácil para relaciones de abuso.

Ofrezcámosles alternativas al saludo tradicional. Una sonrisa, una frase, un saludo con la mano o simplemente, dejemos que se expresen cuando estén en la necesidad de hacerlo.

De este modo, educaremos niños y niñas con personalidades definidas, buena autoestima y con la capacidad de expresarse con sus cuerpos tal y cómo ellxs quieran.

 

consulta@sersexual.com

 

Podcast minuto 26. A vivir que son dos días Baleares. 13/5/2017

http://play.cadenaser.com/audio/ser_mallorca_avivirbaleares_20170513_120400_130000/

 

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