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VIDA SEXUAL “YO TE LA QUITO Y YO TE LA DOY”

La sexualidad es importante, necesaria y básica para todas las personas. Somos sexuales y sexuados y no podemos dejar de serlo, por lo tanto es imposible dejar de tener sexualidad, a no ser que se haga de manera deliberada.

La sexualidad es positiva, enriquece y une a las personas. Quien disfruta de una sexualidad abierta, tanto consigo mismx como con la pareja puede abrir también otras vías para mejorar la comunicación y el entendimiento. Al fin y al cabo, los encuentros eróticos son una manera más de comunicarse.

Quien utiliza la erótica para disfrutar y expresar vinculación con el otrx, da un buen uso a la sexualidad.

Pero hay algunas personas que utilizan la sexualidad y los contactos eróticos como moneda de cambio con sus parejas. Algunas pueden pensar: “te ofrezco un contacto sexual siempre y cuando tú hagas lo que yo quiero que hagas por mí”. También existen otros casos en los que uno de los dos miembros de la pareja utiliza la sexualidad como poder de mando: “Yo te lo doy y además te lo quito”.

En este punto, la pareja puede presentar diversas incongruencias: ¿por qué utilizas la sexualidad como moneda de cambio?, ¿es que tú no sales perdiendo cuando niegas estos encuentros?, ¿qué pretendes conseguir negando cualquier contacto erótico a tu pareja solo por el hecho de llevar tú el control de la relación?

Es difícil que contesten estas preguntas, porque es difícil asumir que el sexo es la figura que utilizan para poner en jaque otros factores de su vida en común, que muy probablemente están haciendo aguas desde hace un tiempo.

Cuando una pareja deja de tener una vida sexual común y se convierten en menos compañeros de piso tenemos que entender que detrás de ello existe un problema de calado que se está manteniendo con la excusa del sexo.

Estos otros problemas pueden ser variados, como la falta de comunicación, la falta de confianza, los celos, la falta de respeto y tolerancia de la vida personal del otrx, etc.  y lo que está claro es que están necesitando a gritos una solución. Estudiemos la biografía de la pareja y nos daremos cuenta de qué es lo que realmente subyace.

Muchas personas viven el sexo con cierto miedo, desconfianza, desconocimiento e ignorancia debido a la educación sexual escasa o nula que han recibido. Además, muchas las personas pueden tener fuertes raíces católicas o religiosas y la sexualidad, si no es para la reproducción, dentro del matrimonio y en parejas heterosexuales, no tiene razón de ser. Con lo que sexualidad por placer es una mera utopía para ellxs.

La vuelta de las relaciones sexuales no es la panacea. No es el tratamiento perfecto que haga a la pareja perfecta, ya que ella misma debe haber entendido qué es lo que hacía que se produjeran estas inapetencias sexuales, por qué se mantenía y cómo es de fuerte el sentimiento que tiene el unx por el otrx.

Muchas veces la falta de sexualidad en una pareja hace que no se desee tener más, al igual que sucede cuando dejas de salir, que ya no te apetece,  o cuando dejas de comer, que se te quita el hambre.

En terapia, estudiaremos el caso, entenderemos la biografía de cada miembro de la pareja y podremos obtener una relación directa entre la falta de deseo sexual y otros problemas de pareja.
Recuperar el deseo, no es fácil, pero no es imposible. Siempre será posible si la persona ha dejado atrás todo ese peso de yunque que le imposibilita continuar hacia adelante. Además, será posible si  abre los ojos a una sexualidad rica y abierta, tolerante y respetuosa que le hagan aceptar la sexualidad como una faceta más de la vida, que además la mejora y la enriquece.

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