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SI ERES MUJER: QUIÉRETE!

La anatomía femenina ha pasado a un segundo plano en la mayoría de las investigaciones médicas, minusvalorando todo lo relacionado con el placer. No ha tenido ninguna importancia para los investigadores, la mayoría de ellos, hombres.

Una vez reconocido el papel reproductivo de la mujer, poco quedaba ya que añadir. El placer femenino: “A quién le importa!”

El gozo no merecía atención, de hecho, ha sido conveniente desviarla, no fuera que las mujeres encontraran placeres distintos a los que los hombres les podían otorgar. Por esa razón, la anatomía, la fisiología y los procesos femeninos, cuanto más lejos y reprimidos, mejor.

Hombres y mujeres hemos entrado juntos en esta convicción: la de apartar el placer femenino y venerar el masculino. Trabajo nos queda ahora,  a ambos sexos, para hacer que esto cambie y por supuesto, incluya el placer femenino y le otorgue la misma preponderancia que al masculino.

Nos encontramos, además, con que existe una infravaloración de los procesos femeninos, como la menstruación, el embarazo, el parto o la menopausia, haciendo creer, ya desde pequeñas,  que el hecho de ser mujeres, trae acarreado varias desventajas  que los hombres no tienen, por el hecho de ser HOMBRES.

Además de esta infravaloración, las mujeres experimentan un desconocimiento,  en general, del propio cuerpo y en particular,  de sus genitales. También, en ocasiones se encuentran con una pérdida de poder para responder de una manera  libre, agradecida y placentera a la propia estimulación. Por lo tanto, piensan que los placeres no son propios, que no son buenos ni adecuados, si no es de la mano de un hombre.

En cambio,  los hombres no han corrido la misma suerte. Su capacidad de reproducción y su capacidad de sentir placer, van en el mismo pack: en el pene. Por lo tanto, el pene, ha desarrollado un valor incalculable para ambos procesos, objeto de estudio y de mimo por parte de los investigadores y de cualquiera que quiera entender de placeres masculinos.

Aceptan de buena gana todo lo relacionado con sus cuerpos, su pene siempre está presente, cercano como un amigo fiel y además, sus fluidos son aceptados de buena gana. El placer autoerótico es básico para el sexo masculino. El pene es algo sensible y juguetón, así que: Cómo no habrá que hacerle caso!, es más, Cómo no hay que ponerle un monumento por su inconmensurable valor!

Y todos los cuerpos tiene el mismo valor: experiencias, sensaciones, procesos, fluidos y orgasmos tienen el mismo valor para todos los sexos y en todas las diversidades sexuales.

Si eres mujer: Quiérete! Estimúlate! Siente! Y vive una sexualidad propia, en soledad o con parejas, pero en definitiva, desarrolla las ganas de disfrutar y de sentir, porque solo hay un cuerpo y una vida para hacerlo.

consulta@sersexual.com

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