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Peculiaridades eróticas. Diferentes maneras de vivir la sexualidad.

Históricamente se ha considerado que todas las conductas  sexuales que no estuvieran encaminadas a la reproducción (y dentro del matrimonio), eran consideradas con los términos de desviadas, raras o patológicas.

La homosexualidad, hasta hace bien poco, era considerada como una conducta patológica, una de las razones era porque no iba encaminada a la reproducción. Así como la masturbación, cuyo único objetivo es el placer en sí mismo, también era considerada como una desviación o una parafilia.

Por tanto, son consideradas como parafilias aquellas conductas que para la mayoría de la gente son asumidas como extrañas y fuera de la norma.

Puede ser que para la mayoría de la gente resulten extrañas o que haya pocas personas que las practiquen, pero no por ello deben ser consideradas como parafilias o conductas fuera de lo moralmente establecido.

En la erótica de los sexos no hay nada normal o anormal, todo tiene su razón de ser si las personas que hacen la conducta están de acuerdo, no hay abuso, ni relaciones asimétricas. Tampoco si no se perjudica a terceros. Es decir, en la sexualidad existen peculiaridades, diferentes gustos y diferentes maneras de encontrar la excitación sexual, eso no quiere decir que sean conductas que están fuera de lo “normal”. Simplemente son preferencias.

Si utilizamos este concepto de peculiaridad sexual, es más fácil trabajar sobre las riquezas y las variedades, en cambio si utilizamos el concepto de parafilia estaremos dotando a la conducta con atributos que pueden ser marginados y rechazados.

Estas conductas son consideradas como peculiaridades eróticas porque son la expresión conductual de un menor número de personas, pero  a pesar de eso, en mayor o menor grado están presentes en la erótica de cada uno de nosotros y nosotras. Por ejemplo, conductas de exhibicionismo, fetichismo o voyeurismo están o pueden estar presentes en los repertorios sexuales de muchas personas.

El hecho sexual humano incluye todas las diversidades y todas las peculiaridades y sabemos que la sexualidad tiene tres dimensiones fundamentales para definirse.

–          Sexo, todos somos sexuados y es un hecho que no se puede eludir. Todos somos hombres o mujeres. Es lo que se ES.

–          Sexualidad, es la vivencia de las sexualidades, de cómo vivo como hombre o mujer y de cómo siento mi sexualidad bajo esos parámetros. Es lo que se SIENTE.

–          Erótica, son las conductas, los deseos y emociones. Es nuestra manera particular de ser sexual. Es lo que se HACE.

Las peculiaridades responden a las biografías de las personas, es decir, al asociar sus deseos a las emociones que les transmiten cosas o acciones concretas. Dependen de los diferentes deseos que tenemos y por eso estas peculiaridades son múltiples. Quizá alguna pueda resultar rara o diferente porque no coincide con lo que la mayoría desea, pero está en consonancia con lo que la persona que la presenta ha vivido y sentido. Eso es lo importante.

Los sexólogos y sexólogas nos dedicamos a definir todas las peculiaridades y a entender el funcionamiento y la función que cumplen en cada persona.

Consideramos que conductas en las que se produzca un abuso, una asimetría de poder, falta de respeto y falta de las libertades básicas ya no entrarían en lo que consideramos peculiaridades. Nos estaríamos enfrentando a un problema de tipo legal.

Hay que saber que no siempre el deseo o la fantasía coinciden con  la realidad, es decir, la fantasía no tiene por qué hacerse realidad. Basta con evocarlo para que se dé la excitación sexual. Muchas de las peculiaridades forman parte de deseos o fantasías y no siempre coinciden con la conducta.

En cualquier caso, forma parte de la erótica  y las vivencias de cada persona y no pueden ser consideradas como patología, parafilia o conducta desviada.

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