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MODAS SEXUALES: PELIGROS REALES

Prácticas sexuales hay infinidad, tantas como la imaginación nos deje. Si los dos amantes están de acuerdo en practicarlas, desde el respeto y la tolerancia, esas prácticas no tienen por qué ser cuestionadas por nadie. Cada pareja tiene el derecho a la sexualidad que desee y desarrollar un ars amandi propio.

Pero, ¿qué sucede cuando esas prácticas son peligrosas?, ¿cómo podremos advertir a los amantes de los peligros que conlleva la realización de las mismas?

Últimamente se está leyendo y escuchando sobre prácticas sexuales “nuevas” que no dejan de entrañar algún peligro para aquellas personas que las practican.

Algunas de ellas, con más evidencia de realidad que otra,s y puede que alguna sea una mera leyenda urbana, pero, ¿cuántas leyendas urbanas en relación a la sexualidad no hemos escuchado?

En cualquier caso, leyenda o realidad, hemos de enriquecer nuestra vida sexual con todos los componentes que se nos ocurran, pero evitemos los peligros. El placer y el peligro no acaban por ser buenos compañeros de viaje.

El sexting, que viene de “sex” más “texting”, consiste en mandarse mensajes de eróticos, fotografías o grabarse, normalmente con el móvil,  manteniendo alguna conducta de tipo sexual. El peligro de esta práctica, por supuesto está en el uso que se haga de esta grabación, dónde sea publicada y cómo pueda influir en el entorno social de la persona que sale en el video. Noticias de chicas realizando una felación a sus parejas, por ejemplo, han sido publicadas y dado la vuelta a las redes  sociales sin que la protagonista pudiera hacer nada para impedirlo.

Puede resultar erótico para la pareja grabarse realizando conductas eróticas y pueden estimularse de esta manera. Es una buena manera para mejorar la erótica en pareja, pero si no queremos que esas grabaciones acaben en manos de quien no deben, siempre tenemos que tener control sobre ellas.

En países como Colombia se ha puesto de moda la ruleta sexual que consiste en que un grupo de jóvenes se van turnando para introducir los penes de los chicos en las vaginas de las chicas en un tiempo determinado para probar la potencia de ellos. Pierde el que eyacule dentro de la chica en primer lugar. Ni que decir tiene los máximos peligros que tiene esta práctica, embarazos no deseados, infecciones de transmisión sexual y la vejación de la chica que es utilizada como mero recipiente de las potencialidades eyaculatorias de los asistentes a la ruleta. No queda claro si en realidad está práctica es un problema evidente que se está danto entre los jóvenes colombianos o simplemente una alerta moral arrojada para tratar de sobreexponer las conductas de riego entre los jóvenes de ese país. En cualquier caso, tanto si es verdad como si no, es una práctica que corre el riesgo de ponerse de moda simplemente por el hecho de publicitarla.

Las prácticas sexuales en grupo son comunes y para muchas personas el simple hecho de estar con más gente, observando sus encuentros eróticos y siendo observados, excita. También excita el intercambio de pareja, por el hecho de la novedad y salir de la rutina. Para evitar los peligros siempre se ha de hacer con preservativo y con las medidas higiénicas adecuadas.

Últimamente hemos oído hablar del oculolingus, que consiste en chupar o lamer el globo ocular del otrx con el objeto de obtener más placer en las relaciones. Esta práctica viene de Japón donde parece que se ha puesto de moda. Las alarmas han sonado, puesto que esta práctica puede producir infecciones, herpes y abrasiones en la córnea. El ojo no está preparado para estar en contacto con la lengua.

Posiblemente produzca placer, pero hemos de valorar si queremos jugar con la salud de nuestros ojos o si podemos ampliar nuestras conductas eróticas con otro tipo de conductas no tan peligrosas.

La asfixia erótica o hipoxifilia es una manera de obtener satisfacción sexual mediante la pérdida de la respiración en el episodio  sexual. Lo puede hace un miembro de la pareja al otro o se puede hacer de manera individual, autoasfixia.

Para producir la asfixia y la pérdida de respiración se suelen utilizar elementos como bolsas de plástico, látex y la semiestrangulación.  Esta práctica se realiza entre la comunidad BDSM donde los amantes llevan al extremo su resistencia para aumentar su placer sexual, ya que es cierto que una privación de respiración en el momento del orgasmo puede aumentar el placer.

La sexualidad es muy amplia y las fuentes de placer son infinitas, solo hay que probar y ampliar el ars amandi de los amantes, pero si vamos a incluir prácticas peligrosas se han de tomar las precauciones necesarias para que el peligro no se convierta en realidad.

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